MITOS VS. REALIDADES DEL PERITAJE: LOS CINCO PASOS TÉCNICOS INNEGOCIABLES PARA AVALAR LA VIDA ÚTIL DE UN VEHÍCULO USADO
Bogotá, 16 de junio de 2026. En Colombia, la compra de vehículos usados continúa consolidándose como una de las principales alternativas de movilidad para miles de familias. Sin embargo, aún persisten mitos que pueden llevar a decisiones equivocadas al momento de adquirir un automóvil de segunda mano. Aunque muchos compradores basan su decisión en la apariencia del vehículo, expertos del sector advierten que una carrocería impecable o un bajo kilometraje no son suficientes para determinar el verdadero estado de un automotor. La clave está en realizar un peritaje técnico especializado que permita identificar riesgos mecánicos, estructurales y legales antes de concretar la compra.
De acuerdo con especialistas en inspección vehicular, un peritaje profesional puede incluir la evaluación de más de 100 puntos de inspección, e incluso superar los 240 aspectos técnicos, dependiendo de la metodología utilizada por el operador. Entre los elementos evaluados se encuentran el estado mecánico, la estructura, los sistemas electrónicos, los antecedentes legales y la autenticidad de los sistemas de identificación del vehículo.
Mito 1: "Si el carro se ve bien, está en buen estado"
Realidad: La apariencia externa puede ocultar daños estructurales, reparaciones deficientes o fallas mecánicas que no son visibles a simple vista. Un peritaje profesional permite detectar alteraciones en chasis, carrocería, pintura y componentes fundamentales para la seguridad del vehículo.
Mito 2: "La revisión técnico-mecánica reemplaza el peritaje"
Realidad: La revisión técnico-mecánica es un requisito legal para circular y verificar condiciones mínimas de seguridad y emisiones contaminantes. Sin embargo, no reemplaza un peritaje de compra, que profundiza en el historial, estado estructural, mecánico y legal del vehículo.
Los cinco pasos técnicos innegociables para avalar la vida útil de un vehículo usado
- Verificación estructural y de carrocería: Los especialistas inspeccionan chasis, largueros, puntos de soldadura y geometría del vehículo para identificar posibles afectaciones derivadas de accidentes o reparaciones mayores.
- Diagnóstico mecánico integral: Incluye la revisión de motor, transmisión, suspensión, dirección, frenos y otros sistemas críticos para determinar su funcionamiento, desgaste y necesidades de mantenimiento.
- Escaneo electrónico y sistemas de seguridad: Los vehículos modernos incorporan múltiples módulos electrónicos. Un diagnóstico especializado permite detectar fallas registradas en computadoras de abordo, sensores y sistemas de seguridad activa y pasiva.
- Validación documental y antecedentes legales: Se revisan antecedentes de propietarios, historial registral, posibles limitaciones jurídicas, reportes de siniestros y correspondencia entre los datos físicos del vehículo y los registros oficiales.
- Verificación de improntas e identificación: La autenticidad de los números de motor, chasis y demás sistemas de identificación es fundamental para prevenir fraudes, clonaciones o inconsistencias que puedan afectar la comercialización futura del vehículo.

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