¿Cuáles son las ventajas de operar un sistema operativo de un vehículo tipo van o camión de carga eléctrico vs vehículo combustión?
Bogotá, septiembre de 2025. — El transporte productivo en Colombia está viviendo una transformación que ya no es una promesa del futuro, sino una decisión que impacta directamente la rentabilidad y sostenibilidad de las empresas. Frente al aumento de los costos de combustible y la presión por cumplir con criterios ambientales, las vans y camiones eléctricos empiezan a consolidarse como una alternativa que combina eficiencia económica, responsabilidad ambiental y respaldo tecnológico.
A diferencia de un vehículo a combustión, que depende de gasolina o diésel y requiere mantenimientos frecuentes en filtros, aceite, correas y otros componentes, un vehículo eléctrico reduce de manera significativa los gastos de operación. Según cálculos de ANDI y Fenalco, el costo por kilómetro de un vehículo de carga eléctrico puede ser hasta 60% más bajo frente a un modelo convencional. Esta diferencia se traduce en ahorros reales para empresas pequeñas, medianas y grandes, con retornos de inversión que pueden lograrse en menos de 24 meses. Pero no se trata solo de dinero. La operación de vehículos eléctricos también implica beneficios prácticos en la productividad diaria:
- Autonomía suficiente para la operación urbana y regional. Modelos como la Van V6E o la SuperVan de Farizon están diseñados para la última milla, e-commerce, alimentos y pharma; mientras que el Camión H9 responde a necesidades de transporte intermunicipal.
- Menos tiempo en taller y más tiempo en ruta. Al eliminar piezas que suelen desgastarse en los motores de combustión, los eléctricos disminuyen la frecuencia y el costo del mantenimiento.
- Acceso a beneficios tributarios y regulatorios. Exención de pico y placa en muchas ciudades, IVA reducido al 5%, cero aranceles y deducciones en renta, lo que mejora la competitividad de las empresas frente a licitaciones y compromisos ESG.


Comentarios
Publicar un comentario