¿Por qué hacer un test-drive es clave en la compra de un vehículo eléctrico?
Bogotá, Colombia. Marzo de 2026. La movilidad eléctrica avanza con fuerza en Colombia. De los 254.205 vehículos nuevos matriculados en 2025, 87.677 fueron híbridos o eléctricos —un crecimiento del 69 % frente a 2024, según datos de Aconauto, la agremiación de empresarios del sector automotor. En este nuevo escenario, el test-drive cobra un valor renovado: más allá de ser un paso comercial, se convierte en una herramienta para validar si el vehículo realmente se ajusta al estilo de vida del comprador.
"El consumidor colombiano quiere sentir antes de comprar. El test-drive permite pasar de la teoría a la experiencia real. No es un trámite, es un momento clave para tomar una decisión segura”, afirma Diego Zárate, Gerente General de Geely Colombia.
La primera impresión sí importa
El momento en que el conductor toma el volante por primera vez es determinante. La posición de manejo, la visibilidad, la respuesta del vehículo, el nivel de confort y la conectividad influyen directamente en la decisión final. En el caso de los vehículos de nuevas energías —eléctricos e híbridos enchufables— la experiencia es aún más relevante. La suavidad en la aceleración, el silencio en la conducción y la interacción con los sistemas digitales son aspectos que solo pueden comprenderse plenamente al conducir.
Conducir como parte del proceso de compra inteligente
Hoy, la decisión de compra no se basa únicamente en ficha técnica o precio. Los usuarios buscan seguridad, respaldo y confianza. Probar el vehículo permite:
Evaluar el desempeño en condiciones reales de tráfico.
Entender la tecnología y los sistemas de asistencia al conductor.
Confirmar niveles de confort y espacio.
Resolver dudas directamente con asesores especializados.
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